Red de pederastas en México (Primera parte)
Fecha: 4 de noviembre del 2009
Reportero: Redacción Once Noticias
La red de trata de personas desarticulada el pasado 24 de octubre en la colonia Guerrero no está aislada. Se trata de crimen organizado que opera en Tlaxcala, Guerrero, Chiapas, Morelos y Oaxaca. Durante años hizo del Distrito Federal un mercado para la explotación sexual comercial infantil y lo convirtió en punto de partida hacia los estados fronterizos del norte.
“Lo que se da es un fenómeno de acopio de mujeres para la explotación sexual que se concentra en esta zona del estado de Tlaxaca y de aquí son llevadas a otros estados, desde Puebla hasta Tijuana y los Estados Unidos”, expresó Federico Phöls Fuentevilla, del Centro Fray Julián Garcés, de Tlaxcala.
La Procuraduría capitalina informó que las investigaciones sobre esta red comenzaron julio pasado, cuando fueron detenidos María del Socorro Vázquez Villegas, alias "La Coco", y Miguel Ángel López Reyes, "El Payaso", quienes fueron consignados.
Sin embargo, es lamentable que la denuncia y el seguimiento ciudadano haya iniciado años atrás.
“Tenemos casi siete años que los vecinos empezamos a organizar en la asociación para denunciar lo que estaba pasando en las calles, sobre la prostitución, primero eran mujeres, luego mujeres y hombres y ahora son mujeres hombres y niños”, comentó David Alejandro Mondragón, presidente de la Asociación de Vecinos de Buenavista.
Los siete menores rescatados, de entre 14 y 16 años de edad, provienen de Oaxaca y Morelos, otros son oriundos del Distrito Federal. En los hoteles asegurados las autoridades encontraron elementos y evidencia vinculante para relacionar a quienes operaban estos inmuebles con otras redes de pederastia.
Por ejemplo, material pornográfico, material de videocámaras, material de libros de las personas que entran a pedir el servicio al hotel y algún otro indicio que sea producto de alguna conducta delictiva”, manifestó Juana Camila Bautista Rebollar, fiscal Central de Investigación para Delitos Sexuales de la PGJDF, el 26 de octubre de 2009.
“En mi caso, fue el de pagaron por mí, entonces me vendió totalmente, entonces aquel hombre era mi dueño y luego a ese otro hombre le pagó otro y entonces, ese era mi dueño y así fue cambiando de violentador como si fuera un juguete”, Testimonio.
A fines de 2008, el Centro Fray Julián Garcés y diversas organizaciones civiles en Tlaxcala denunciaron una red bien estructurada de pederastas que operaban en los municipios de Tenancingo y Zacatelco donde reclutaban mujeres para ser trasladadas a la capital del país y ejercer la prostitución. La mayoría apenas superaban los 14 años de edad.
“Tlaxacala, por ejemplo, desgraciadamente en algunos municipios tienen intrínseco dentro del contexto social este comportamiento de la trata. Uno le pregunta en Tlaxcala a los niños qué quieren ser de grandes y dicen que quieren tener muchas hermanas para poder tener dinero”, declaró Dilcya Samantha García, subprocuradora de Atención a Víctimas de la PGJDF.
Sin respaldo del gobierno de Tlaxcala, organizaciones civiles y la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal detectaron puntos específicos de traslado en la Ciudad de México: la Colonia Guerrero, el Centro Histórico, la Alameda Central, la Calzada de Tlalpan, La Merced y la Central de abasto.
En agosto pasado, la comisión emitió una recomendación.
“La delegación Cuauhtémoc tuvo el cinismo de rechazarla aunque ellos tienen responsabilidad moral en lo que está pasando tanto en la no acción, como en la revisión de los hoteles, como en el fomento a esta actividad”, apuntó David Alejandro Mondragón.
Pero la caja de pandora que la Procuraduría capitalina abrió el pasado 24 de octubre va más allá.
“Tenemos problemas fuertes de trata en el estado de Chiapas, particularmente en el área del Zoconúzco y en Tapachula hay un problema brutal en materia de trata de personas”, destacó Dilcya Samantha García.
La cruzada iniciada en el Distrito Federal tiene que responder, entre otras interrogantes, ¿Por qué se actuó hasta hoy?